El porvenir de una ilusión: Plebiscito por una nueva constitución.

El porvenir de una ilusión: Plebiscito por una nueva constitución.

¿Los años de lucha parecerán los más bellos? 

En Chile la salud mental es una de las más inaccesibles y caras de todo el mundo; según la OMS, el 23,3% de la población total padecería de enfermedades psiquiátricas como depresión mayor y trastorno por consumo de alcohol, ubicándonos entre los países con mayores tasas de enfermedades mentales en el mundo. Por otra parte, sólo el 38,5% de quienes padecen de este tipo de enfermedades recibe atención, ya sea de un especialista o un médico de atención primaria.

Si bien estas patologías se encuentran subsidiadas, con ciertas limitaciones claro, por las Garantías explícitas de salud (GES) el derecho a la salud, específicamente, el derecho a la salud mental, tiene a la base el rol de un Estado subsidiario, el cual va en dirección opuesta al reconocimiento y protección de los derechos ciudadanos como salud, vivienda y educación.  Si consideramos el incremento de diagnósticos de depresión, esquizofrenia y otro tipo de patologías mentales, especialmente en este período pandémico sumado a las altas tasas de suicidio, particularmente en la población joven y LGTBQI+, daremos cuenta que el malestar de la cultura se remite, tal como Freud da cuenta en el porvenir de una ilusión (1927), a un  Chile actual dividido entre la condescendencia y el horror, exponiéndonos por parte de las autoridades del país como erráticos y contradictorio, el hecho de salir a las calles y romper con todo. “Los vínculos con familiares y amigos se ven también afectados y hasta la víspera de un final de la contienda, encuentra que el sentimiento de impotencia deriva del aislamiento, teniendo en este una “fuente horrorosa” (Carta a Ferenczi, Viena, 3-XI-1918)  

El Plebiscito por una Nueva Constitución, en donde tenemos la oportunidad de votar y de alguna manera influir en las reformas políticas concernientes a la salud mental, como prestadores y beneficiarios, nos encuentra en un escenario de guerra por la pandemia, que demanda permanecer confinados, mientras el enemigo externo que no tenemos claridad, de cómo ni cuándo surge y cómo ni cuándo se irá, llamado COVID-19, llega al Chile más álgidos de la historia política reciente. El 25 de Octubre, uno de los caminos y sin duda el más esperado por décadas por muches, será (re) pensar la carta magna que instala las bases del país, la constitución, invitándonos a ser testigos o protagonistas del proceso constituyente que asentará las nuevas bases constitucionales.

Recapitulando, el día 25 de Octubre del 2020, en Chile se vivirán consecutivamente dos estados de guerra al momento de tener la posibilidad de aprobar o rechazar una Nueva Constitución, la crisis sanitaria a causa del Coronavirus y un estallido social a cuestas.  Si hay algo en común entre la pandemia declarada mundialmente y las guerras es que además de que las personas se encuentran sitiadas en un estado de emergencia, la muerte atenta con las vidas de los más desprotegidos gubernamentalmente, multiplicándose y contabilizando diariamente la cifra de fallecidos, que este enemigo común e invisible a conquistado. Debemos tener una obediencia ciega al disciplinamiento social y al ejército, pese al conocimiento que tenemos sobre lo errático y fallido de las decisiones políticas respecto al tema. 

Por otra parte, el impacto en la economía mundial es reflejo de cómo este estado de emergencia sanitaria a afectado a nuestra praxis clínica; y si bien el teletrabajo y la adaptación a plataformas digitales, han facilitado la permanencia de los procesos terapéuticos, es innegable que vivimos expuestos a niveles de estrés altísimos. 

En consideración de lo anterior, en las cartas de Freud enviadas a Abraham durante la Gran guerra mundial, señala que ha visto afectada la posibilidad de tener pacientes en su consulta, provocando una inestabilidad emocional relatando que “(..) la impotencia y la penuria han sido siempre las cosas más aborrecibles para mí, y temo que nos vayamos aproximando a ellas” (1914) tres año después Freud le señala a Ferenczi que “las motivaciones para trabajar están en parte apagadas, en parte reprimidas. La tensión ligada a lo que va a pasar en el mundo es demasiado grande”. 

La sensación de despertar de un sueño eterno, abriendo los ojos más conscientes, como si un contenido se nos hubiese develado, y que por un largo periodo de tiempo permaneció ahí, resistiendo a todo tipo de análisis, esperando impacientemente estos últimos años, en ser interpretado, en hacerse consciente; cuáles son los cursos que tomará esta nueva conciencia? respondo finalmente con otro fragmento de las cartas enviadas de Freud a Abraham en donde a propósito del estado de guerra señala “Dentro de un par de semanas nos sentiremos avergonzados de esta excitación actual o bien estaremos próximos a hechos de gran trascendencia histórica, cuya amenaza viene prolongando desde hace décadas” (1914).Romper con una forma de hacer y entender la manera en cómo nos agenciamos frente a lo político, desde diferentes frentes de combates, siendo la cara visible de esta revuelta, el (re) conocer el territorio, el salir a la calle. 

“En retrospectiva los años de lucha te parecerán los más bellos” 

Sigmund Freud.-

Referencias Bibliográficas

  • Freud, Sigmund. Correspondencia de Sigmund Freud. Edición crítica establecida en orden cronológico. La Gran Guerra. Consolidación (1914-1925). Vol. IV. Editor Nicolás Caparrós. Madrid: Biblioteca Nueva, 1997. 
  • Freud, Sigmund. “De guerra y muerte. Temas de actualidad” (1915). En Obras completas. Vol. XIV. Buenos Aires: Amorrortu, 1976.
  • Freud, Sigmund. “El porvenir de una ilusión” (1927). En Obras completas. Vol. XXI. Buenos Aires: Amorrortu, 1992.
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